
Os dejamos ahora una entrevista realizada a Gemma Cuervo sobre "La Que Se Avecina":
Gemma Cuervo ha dedicado toda su vida a su gran pasión: la interpretación, ya sea sobre el escenario, en la gran pantalla o en televisión. Su vida está tan ligada al mundo de la interpretación que hasta sus dos únicos hijos: Cayetana y Fernando Guillén Cuervo, fruto de su matrimonio con el también actor Fernando Guillén, decidieron seguir sus pasos. Además de sus papeles en cine y teatro, se coló en nuestros hogares todas las semanas como la abuela de Médico de Familia y pocos años después nos hizo pasar momentos divertidísimos gracias al Radio Patio de Aquí no hay quien viva . Ahora, la actriz catalana repite en La que se avecina , donde cambia por completo de registro y se convierte en una de las okupas del edificio.
- Pasa a ser una okupa esta vez. - Sí, estoy entusiasmada (risas). Todavía no he arrancado a este nuevo reto. No se puede decir porqué somos ocupas, no se puede destripar. Tenemos una ilusión muy grande de poder hacer este segundo reto tan espléndido. Son distintos personajes, ya no somos hermanas, sino amigas.
- ¿Está contenta de seguir unida a Mariví Bilbao? - Sí, claro, esto es porque realmente creemos tanto en los guionistas que hemos dicho a ciegas que sí.
- ¿Qué tiene este equipo que no ha dicho que sí sin pensárselo? - Muchísimo talento que hemos podido ver en los noventa capítulos de la serie anterior. Espero que La que se avecina , que ya es un título extraordinario, tenga esa base de talento.
- Supongo que ya habrá una buena relación con los compañeros. - Muy buena, excelente.
- ¿Qué es lo mejor de su profesión? - Lo abierta y longeva que es. Mientras haya escritores que escriban apara actores de cualquier edad, habrá trabajo.
-¿Qué le dicen por la calle? -La gente nos quiere mucho, es la primera vez en mi vida que veo que realmente nos quieren a todos por igual en una serie. Siempre ha habido desigualdades dolorosas entre los actores. He recibido mucho cariño, siempre se dirigen a mí con comentarios entrañables y sin edad, me paran desde los niños hasta los más mayores. Hemos marcado un hito en el mundo de la ficción y lo hemos hecho a base de ganas de trabajar y mucho talento. Somos un equipo tan fuertemente formado que saldremos adelante.
-¿Qué le queda por hacer? -Sigo con la misma ilusión que cuando era pequeña, para mis fuerzas no ha pasado ni un solo día desde entonces. Todo lo que esté dentro de la interpretación es bienvenido para mí. Adoro profundamente el ser actriz, en la más bella y digna acepción de la palabra, como investigación del ser.
-¿Cuál piensa que es el mayor sacrificio que hay que hacer en esta profesión? -Hay que dejar muchas cosas en el camino. He tenido grandes experiencia trabajando como actriz pero también he dejado muchas cosas en el camino, esta profesión exige muchas horas de trabajo. Es muy importante disciplinar tu templanza, la temporalidad de esta profesión te afecta sentimental, familiar y económicamente.
- Pasa a ser una okupa esta vez. - Sí, estoy entusiasmada (risas). Todavía no he arrancado a este nuevo reto. No se puede decir porqué somos ocupas, no se puede destripar. Tenemos una ilusión muy grande de poder hacer este segundo reto tan espléndido. Son distintos personajes, ya no somos hermanas, sino amigas.
- ¿Está contenta de seguir unida a Mariví Bilbao? - Sí, claro, esto es porque realmente creemos tanto en los guionistas que hemos dicho a ciegas que sí.
- ¿Qué tiene este equipo que no ha dicho que sí sin pensárselo? - Muchísimo talento que hemos podido ver en los noventa capítulos de la serie anterior. Espero que La que se avecina , que ya es un título extraordinario, tenga esa base de talento.
- Supongo que ya habrá una buena relación con los compañeros. - Muy buena, excelente.
- ¿Qué es lo mejor de su profesión? - Lo abierta y longeva que es. Mientras haya escritores que escriban apara actores de cualquier edad, habrá trabajo.
-¿Qué le dicen por la calle? -La gente nos quiere mucho, es la primera vez en mi vida que veo que realmente nos quieren a todos por igual en una serie. Siempre ha habido desigualdades dolorosas entre los actores. He recibido mucho cariño, siempre se dirigen a mí con comentarios entrañables y sin edad, me paran desde los niños hasta los más mayores. Hemos marcado un hito en el mundo de la ficción y lo hemos hecho a base de ganas de trabajar y mucho talento. Somos un equipo tan fuertemente formado que saldremos adelante.
-¿Qué le queda por hacer? -Sigo con la misma ilusión que cuando era pequeña, para mis fuerzas no ha pasado ni un solo día desde entonces. Todo lo que esté dentro de la interpretación es bienvenido para mí. Adoro profundamente el ser actriz, en la más bella y digna acepción de la palabra, como investigación del ser.
-¿Cuál piensa que es el mayor sacrificio que hay que hacer en esta profesión? -Hay que dejar muchas cosas en el camino. He tenido grandes experiencia trabajando como actriz pero también he dejado muchas cosas en el camino, esta profesión exige muchas horas de trabajo. Es muy importante disciplinar tu templanza, la temporalidad de esta profesión te afecta sentimental, familiar y económicamente.